En lo que va del año, en nuestra provincia se registraron 50 homicidios, de los cuales 11 siguen sin resolverse. El número, que representa el 20% del total de casos, se va disminuyendo con el paso de los días, ya que los investigadores suman indicios para dar con los responsables de los crímenes.

De esos hechos, al menos cuatro fueron en situación de robo (se tratan de tres víctimas y un caso de la mal llamada justicia por mano propia). Luego le siguen tres crímenes que tuvieron cuestiones vinculadas al tráfico de drogas. También fueron tres los ajustes de cuentas y el restante es tan misterioso que podría ser un femicidio o un homicidio culposo.

En este informe surgieron otros datos importantes: más de la mitad de los hechos que siguen sin resolverse se produjeron en zonas alejadas o en lugares de difícil acceso, donde no hay cámaras de seguridad. Esta situación deja en claro la importancia de la tecnología para esclarecer homicidios. Los 11 crímenes que aún quedan impunes, porque sus autores siguen prófugos o no fueron identificados son estos

1- El docente que murió sin pedir ayuda

Daniel Moalla (44 años) fue visto por última vez el 1 de enero. Sus familiares, preocupados porque no sabían nada de él, fueron a buscarlo cuatro días después en su casa de un pasaje ubicado en Jujuy al 5.000, ya en Los Aguirre. Lo encontraron muerto con una herida en el abdomen.

Después de varias semanas de investigación, los pesquisas establecieron que había sido víctima de un homicidio en ocasión de robo. Desconocidos lo interceptaron para intentar robarle la moto. Se resistió y recibió un balazo.

El docente, enseñaba en varias escuelas técnicas de la provincia, ingresó a su domicilio para cambiarse y salir a pedir ayuda, pero no llegó a hacerlo. La Justicia ya ordenó la detención de dos jóvenes que se encuentran prófugos.

2- Misterioso caso del barrio Alejandro Heredia

Los investigadores, hasta el momento, no pueden identificar a los hombres que le quitaron la vida el 8 de enero a Rodolfo Nicolás Beltrán (20) en el barrio Alejandro Heredia. La víctima se encontraba reunida con su familia cuando decidió salir a comprar una gaseosa. Tomó una moto y salió. Los parientes escucharon unos disparos a las pocas cuadras y cuando fueron a ver qué había pasado, lo encontraron gravemente herido. La teoría que manejan los investigadores es que el fallecido podría haber intentado cometer un robo y el victimario le disparó.

3- La trágica pelea del Día de los Enamorados

“A vos te andaba buscando”, dijo un desconocido antes de dispararle tres veces a José Julio Quiroga (23) en un barrio de San Cayetano el Día de los Enamorado, el 14 de febrero. El joven, que tenía una herida quirúrgica de tres meses de data en la región abdominal central con colostomía interna, fue trasladado al Centro de Salud donde falleció.

Los investigadores sostienen que se trató de un ajuste de cuentas, ya que la víctima contaba con antecedentes. La lesión que presentaba, según su hipótesis, había sido producida por un enfrentamiento anterior.

4- El mortal intento de robo al enfermero

El enfermero Miguel Robles (38) se dirigía a su puesto de trabajo el 4 de marzo en su motocicleta. Cuando transitaba por la diagonal Lisandro de la Torre, en el acceso Norte de la capital, fue golpeado con un hierro en la cabeza por desconocidos que provocaran que cayera al suelo y perdiera la vida en el acto.

Los delincuentes, al darse cuenta de lo que habían hecho, huyeron del lugar sin llevar ninguna de sus pertenencias. En un primer momento se pensó que podría haberse tratado de una caída accidental, pero los resultados de las pericias que se ordenaron realizar dieron otros resultados.

Los investigadores no pudieron encontrar a ningún testigo presencial del hecho. Tampoco existen en la zona cámaras de seguridad que permitieran identificar a o los autores del hecho. Su muerte generó una de las mayores movilizaciones por la inseguridad de los últimos meses. Los vecinos también se quejaron porque recién después de este crimen, las autoridades municipales decidieron eliminar los matorrales e iluminar la zona.

5 y 6- Un doble crimen con sello narco

A Víctor Brito (58 años) lo encontraron asesinado en su casa de un paraje conocido como El Sacrificio, una pequeña localidad rural de La Cocha. Y se sospecha que a su hijo Gonzalo (18) lo mataron y luego lo calcinaron dentro de su vehículo, en un lugar conocido como Palo Blanco, también en el sur de la provincia.

El doble crimen registrado el 12 de marzo, el hecho más grave de todos los ocurridos en lo que va del año, tiene una sóla línea de investigación: se habría tratado de una venganza por cuestiones vinculadas al tráfico de drogas. Lo que no está claro aún es si las víctimas se apoderaron de un cargamento que podría haber sido arrojado por una avioneta o si sus muertes fueron la consecuencia de haber intentado copar un territorio que no les correspondía.

La brutalidad con la que se cometieron los homicidios despertó la atención de los investigadores. Al mayor de los Brito lo torturaron antes de matarlo de un tiro en la nuca. Al menor, según los resultados de las pericias, los homicidas no incendiaron el auto con su cuerpo en el interior, sino que avivaron el fuego para tratar de desintegrar el cuerpo. Todavía no se pudo identificar a los autores, pero se cree que hubo un ideólogo y autores materiales que serían sicarios

7- La sangrienta venganza del clan Figueroa

VENGANZA. El clan Figueroa está acusado de la muerte de un joven.

En Villa 9 de Julio se siguió escribiendo una historia de venganza. Ramiro Exequiel Ledesma (18) fue citado a una esquina de ese barrio por una mujer. La joven se presentó con un hombre que se bajó de la moto en la que se trasladaba y lo acribilló a balazos. Murió el 15 de marzo después de haber agonizado dos días.

Fue la tercera víctima fatal de una cruenta venganza que comenzó a escribirse en diciembre cuando Pedro y un tal “Manzana” Almirón asesinaron a Gonzalo Figueroa, miembro de un clan que se dedicaría a vender drogas en la zona. Dos días después de ese hecho, los familiares del fallecido se presentaron en el domicilio de los acusados y dispararon sin piedad, matando a Héctor Amaya (33) y a Leonardo Sepúlveda (26). Los sospechosos escaparon y regresaron a la provincia. En su estadía, mataron a Ledesma y volvieron a huir.

8- Nada se sabe de un ajuste de cuentas

Villa 9 de Julio volvió a conmoverse por otro crimen que estaría vinculado a un ajuste de cuenta. Jorge Roberto Soria (22) fue herido de un balazo por un vecino el 6 de marzo. Sobrevivó a varias operaciones, pero su corazón dejó de latir dos semanas después. El autor del hecho fue identificado, pero se mantiene prófugo. Hasta el momento no se estableció cuáles fueron los móviles del crimen.

9- El homicidio del criador de cerdos

Lucio Raúl Urueña (57) vivía en el paraje La Tuna, a 10 kilometros al noroeste de Concepción. El 14 de abril un vecino alertó a Urueña de que dos personas estaban robando un cerdo en una finca cercana a su casa. El hombre salió en busca de los delincuentes, no llevaba armas, sólo una linterna para alumbrar la inmensa oscuridad. Al sorprender a los ladrones, estos no tuvieron piedad y le hicieron tres disparos que impactaron en una pierna y en la mandíbula provocándole la muerte. Los investigadores sospecharon de dos personas, cuyas viviendas fueron allanadas, pero no se encontró ninguna prueba en su contra.j

10- La extraña muerte de la mujer de Huasa Pampa

MISTERIO. Érika Correa, murió por los golpes que recibió.

Érika Correa (30) falleció el 17 de abril después de haber sido golpeada en un paraje cercano a Huasa Pampa, en el sur de la provincia. Hasta el momento no se pudo determinar si fue víctima de un homicidio o si murió por una mala praxis. Lo único cierto es que la mujer recibió una feroz golpiza, pero no se sabe quién se la propinó.

En un principio fue señalada la cuñada como responsables, pero la acusada presentó documentación para probar que ella estuvo en otro lugar cuando se produjo el ataque.

Los investigadores estarían investigando a otras personas, entre ellas, el marido de la fallecida. Las declaraciones de varios testigos, todos allegados a ellas, no son coincidentes. La Justicia realizará una junta médica para establecer si deben investigar un femicidio o un homicidio culposo

11- Mortal enfrentamiento interbarrial

EL ÚLTIMO. José Vildoza podría haber fallecido por una pelea entre dos grupos de distintos barrios.

José Vildoza (17) fue ultimado de tres balazos hace exactamente una semana en el barrio La Milagrosa, de Banda del Río Salí. El joven circulaba en una moto con su cuñado cuando fueron interceptados por dos personas que se movilizaban en un rodado que, según dijo el sobreviviente, pretendían robarle la YBR en la que se desplazaban. El joven fue ultimado de dos disparos en la cabeza y otro en la espalda, pero los supuestos asaltantes no se llevaron la motocicleta. Los pesquisas creen que ese fue el trágico final de una pelea entre dos grupos de dos barrios diferentes, ya que la víctima residía en San Cayetano. Ya hay al menos dos sospechosos identificados, pero hasta al cierre de esta edición no se solicitó su detención.